Llevo exactamente once días recluída en casa estudiando y procrastinando y odiándome por procrastinar y levantándome pronto para estudiar y procrastinando en un ciclo drenante y rollo. A excepción de San Canuto, un día de compras y ayer, que fui al cine. Cuando en mis eternos viajes por la red en una de mis eternas horas de enclaustramiento me enteré de que este viernes se estrenaba una película alemana co-protagonizada por Daniel Brühl, marqué mentalmente un hueco en mi agenda para dedicarme un rato de paz y tranquilidad no-terminológica.

La peli en cuestión es Krabat (Krabat y el molino del diablo en España), una historia de fantasía y terror situada en el siglo XVII en plena efervescencia de peste negra y gente raruna en general. Krabat es un jovencito huérfano que en sueños oye la llamada del Maestro, al que acude buscando refugio en el molino propiedad de este señor, donde viven otros once chicos como él. En el molino consigue una vida a base de trabajo duro pero también aprende las lecciones de magia negra transmitidas por el maestro.

Hasta aquí muy bonito e interesante de una manera infantil y lúdica. No es la típica película que haría Daniel Brühl, pero si la ha hecho es por algo, me dije a mí misma. Además el protagonista de la película es David Kross, el chico que dio vida al muchachito inocente estudiante de Derecho en El lector con Kate Winslet, y la fotografía tiene muy buena pinta, así que tiene que ser buena por fuerza.

Me temo que la dicotomía bueno-malo en esta ocasión se queda un poco corta, como tantas otras veces, así que no diré que la peli es buena o mala y simplemente pasaré a exponer lo que pienso.

Para empezar, la trama. La historia es una idea buena, no nos llamemos a engaño, aunque no sea mi género favorito. Y así pasa que la peli está basada en un libro juvenil alemán de 1970 que tuvo un éxito explosivo y ha sido uno de los libros favoritos de los niños y adolescentes alemanes durante décadas. El problema viene cuando adaptas un libro a una película a recortes… Queridos guionistas adaptadores de libros al cine, ¿cuándo nos vamos a enterar ya de que la fórmula pasa por dos vertientes: o reinterpretar la obra o copiarla calcada? Si no se tira por una de estas dos sendas pasa lo que ha pasado con Krabat, que si no has leído el libro te quedas con un manojo de hilos narrativos arrancados de cuajo o sueltos desordenadamente. “¿Pero por qué hace este personaje esto? ¿Y ese tipo qué pintaba? No me queda clara la relación fulanito-menganito, ¿es un punto central de la trama o es periférico y le estoy dando demasiada importancia? Y el final… como que estaba con pinzas, ¿no?”. Preguntas que suceden a un despropósito tal.

Por otro lado el tono de la película. Todavía no me queda claro si la peli, como el libro, va a un público infantil-juvenil o si porque en la fotografía cinematográfica quedaba más chulo, intentaba ser más adulto, más siniestro y más terrorífico. Aquí ha pasado que han intentado casar a las dos y al final no ha cuajado ninguna. Ni es un peliculón para los chavales ni es una película de fantasía-terror-onirismo para los adultos (atención a cómo me autodenomino niña o adulta, nada más).

Y ahora esto… Esto ya es 100% personal y emocional y asquerosamente arbitrario en general. Las escenas de acción me daban ganas de vomitar, desde el punto de vista funcional y fisiológico de mi cuerpo. El presupuesto, reconozcámoslo, era bajo y se gastó en los actores, más en Daniel que en David Kross, que rodó esta antes de El lector para suerte del productor, y en el resto del reparto (que es buenísimo y por lo visto son todos actores bastante conocidos de la tele y el cine alemanes), por lo que en las escenas de acción esto se palpa en exceso y lo intentan retapar con movimientos de cámara exagerados. Pero exagerados. Vale que soy de mareo fácil, pero es que estaba en la antepenúltima fila de la sala y tenía que mirar al suelo porque la iba a echar inminentemente. Además la traducción y el doblaje eran un poco deficientes para mis estándares esnobs de estudiante de Traducción e Interpretación, aunque sabes que no exageras cuando la gente se ríe en la traducción sabiendo que en el original no debería ser así. Esto fue un déjà vu de la visualización de Luna nueva asqueroso.

Siguiendo la parte personal, no voy a mentir, fui al cine a ver a Daniel Brühl. Y cuán grande fue mi desdicha cuando un poco más allá de la mitad de la película su personaje dejó de aparecer. En las reseñas y los carteles le ponían de protagonista, no voy a decir por qué, que señalar está muy feo, pero solo diré que eso es publicidad engañosa e hirió mis sentimientos. No se juega con las expectativas de una estudiante de universidad estresada.

Al acabar la peli me quedé con todas las dudas sobre la trama, con la pena de no haber visto a Daniel más y con algunos interrogantes. ¿Por qué tanto bombo a esta peli? ¿Por qué Daniel Brühl y David Kross salen en ella? ¿Por qué tengo la sensación de estar ante un vacío cultural amplísimo? Mis dudas confirmaron que en Alemania todo el mundo ha leído este libro y es casi un honor participar en la versión cinematográfica de él. Ahora entiendo a Dani, quien por cierto os comunico que se convertirá en mi marido en el futuro próximo, ¡era un libro de su infancia! Nada tenía sentido hasta ahora.

Conclusiones: recomiendo la película para ver a un reparto de actores bueno como no se suele ver (no digo esto solo por los lazos conyugales, todos eran brillantes) y para conocer algo más del cine alemán. Sin embargo, no creo que vuelva a ver la película. Eso sí, el libro me encantaría leerlo.

Por cierto, el título de esta entrada no tiene ni medio sentido. Simplemente fue una de las cosas que pensé sentada en la butaca y creo que es catchy para una entrada de blog. De ningún modo pienso que mi adorado haya hecho nada mal.

Esperad, es que no puedo evitarlo.

Ahora, a correr a ver Good Bye Lenin!, Los edukadores y una sobre la historia de vuestro país, Salvador. Sobre esta podéis ver a Daniel hablando en español en el siguiente vídeo :) (Son tres vídeos pero si os interesa ya le dáis vosotros a las otras dos partes xD)

Si no es el chico más mono y adorable de la creación que baje Dios y me lo diga a la cara.

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