Nada que ver con las famosas gorras, hablo de una nueva etapa. Parece que cada diez entradas en mi blog, empiezo una nueva etapa pero es lo que tiene actualizar una vez a la semana (y gracias).
Básicamente me he cansado de escribir poco y escribir en inglés. Ya sé que esa frase no tiene sentido. Lo que quiero decir es que me apetece usar este blog con más regularidad pero para eso las entradas han de ser más naturales y, para eso, no puedo escribir siempre en inglés. Ahora todo tiene sentido, espero.
Así que a partir de ahora, y tal vez con alguna excepción puntual, este blog se cambia de idioma. Porque me apetece, porque quiero retomar el hábito de escribir por hobbie y porque es bueno para mí, ya que este año me toca traducir más al español y de vez en cuando siento alarmantemente que mi español se oxida, lo cual me dejaría en una posición horrible y casi purgatoria ya que de por sí no luzco excesivamente en inglés y al final me quedaría descolgada entre ambas lenguas. Lost in translation. Por cierto, hacer un blog de traducción o de alguien en otro país o de alguien que analice filosóficamente/sentado en la cama con un té la horrible desgracia del purgatorio lingüístico del que hablo sería muy poco original y/o violación de los derechos de autor, ¿verdad? Lástima.
Nunca me he sentido cómoda contándole mi vida a una pantalla que se corresponderá con una audiencia en la sombra en diferido, pero este año tampoco está siendo normal y pocas ocasiones tengo para -estoy conteniéndome en usar un anglicismo y me cuesta horrores- desahogarme. No, desahogarme no. Maldita falta de correspondencia entre lenguas. Digamos, para hacer análisis excesivamente largos de cuestiones totalmente banales sin llegar a la queja. Seguro que existe la palabra adecuada pero en mi limbo, no.
Siento mi forma especial de escribir. A veces es un poco heterodoxa y puede irritar a los discípulos de la RAE y los libros de estilo. Aunque estoy determinada a no recurrir a los anglicismos en la medida de lo posible, me niego a dejar de hacer frases compuestas por oraciones simples de un sólo verbo y párrafos de dos líneas. Preparáos para cualquier cosa.
Vale, lo voy a ir dejando porque esta entrada empieza a desparramarse por todas partes y yo todavía tengo que hacer un trabajo sobre política internacional. Tal vez hable de Rusia. La última vez fue sobre Irán. Será que la Unión Europea y EE.UU aburren ya hasta a las cabras.
Espero veros con asiduidad pero, ¿qué pensáis de este cambio? ¿Alguna idea para mi trabajo o para futuros trabajos de política internacional?





























